Espeluznante creatividad al servicio del horror.

#TheEvilWithin2

Espeluznante creatividad al servicio del horror.

The Evil Within 2 toma todos los condimentos clásicos de los survival horror y los recrea con maestría, regalando un juego que será el placer de todos los amantes del terror.

hace 7 meses
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Reviews
  • Autor: Lucas Robledo
  • 22.10.2017
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Si hay algo que a cualquier gamer nos hace sentir bien, en que las segundas partes sean como las primeras en su esencia, pero logran regalarnos experiencias mucho más intensificadas en cada uno de sus apartados. The Evil Within 2 retoma todo lo genial de su primera parte y lo eleva a la décima potencia. Es como saber cuáles son tus puntos fuertes y explotarlos. Saber cuál es tu público y apuntar directamente a ellos. De la misma forma que digo esto, debo mencionar que esta genial secuela comete los mismos errores que cometía el título original y, si bien no dejan de ser “errores”, se nota que esta vez están un poquito más pulidos.

The Evil Within 2 nos regala unas 20 horas de una experiencia realmente tensa, ambiciosa, bastante complicada por momentos, pero terroríficamente hermosa. Es un juego pensado en aquellos que son fanáticos del terror más puro, y tiene esa intensidad tan bien manejada de hacernos sentir que estamos en peligro constantemente, contagiándonos ese sentimiento de temor continuo que nos hace estar atentos a todo lo que nos rodea. Y son este tipo de juegos los que me hacen pensar que no todo está hecho, como muchos dicen. Que todavía hay gente, desarrolladoras, productoras, distribuidoras, a las que les sigue importante un poquito más el gamer que sus propios bolsillos. Y creo que la formula está en que si haces un buen juego, se va a vender solo.

Tango Gameworks hace un trabajo increíble y es algo que no se puede negar. Visualmente el juego es de lo mejor que he visto, no a nivel “calidad”, sino a nivel “creatividad”. Una vez que ingresamos al mundo STEM y toda la parafernalia de la historia comienza a cobrar vida, los diseños que empezamos a ver son dignos de las mentes más retorcidas de este planeta, sustentando a todo el terror psicológico que el juego pretende tener. Es un gran trabajo narrativo el hecho de que un juego, a nivel visual, pueda ser el eje de los sentimientos más oscuros que se le contagian a cada jugador. La primera parte de esa saga tenía un poco de todo esto que comento, pero como dije en un principio, lo que vamos a ver en esta secuela supera cualquier expectativa.

Me quedó pendiente hablar un poco sobre esos “errores”, y que como bien ejemplifico con las comillas que uso encerrando la palabra, no son errores como un bug o un glitch, sino que van directamente sobre la construcción del juego como experiencia. Para empezar, podemos hablar de la carencia de empatía que tiene el protagonista. Sebastian Castellanos, vamos a ser sinceros, era un personaje bastante común y corriente en el primer juego. La construcción detrás de su pasado y presente era realmente bastante floja y en ningún momento lográbamos generar una conexión con el personaje. Realmente daba lo mismo jugar con él, o con cualquier otro personaje. En resumen: falta de personalidad, carisma, algo autentico que lo destaque

En The Evil Within 2, Sebastian tiene un motivo un poco más fuerte con el que podemos generar esa empatía faltante, pero… todo se siente a medias. El personaje sigue siendo soso, aburrido, y el trabajo de diálogos es tan flojo en general, que por momentos parece que estamos en una mala película clase B. Lo que en realidad no sería un problema, pero en este caso, esta carencia de humanidad tanto del personaje como de todos los diálogos en general rompen directamente toda la experiencia inmersiva y llena de tensión que nos propone el juego

Y sí, puede ser que todo lo que detallé en el párrafo anterior sea demasiado meticuloso, algo que quizás a muchos no les importe demasiado. Personalmente, creo que cualquier cosa que afecte la experiencia narrativa de un juego donde dicha experiencia es todo, vale la pena mencionarlo. ¿Afecta al contexto final? ¿Hace que el juego sea malo? Claro que no. Pero al ser un análisis, hay que analizar cada aspecto por separado y ser lo más claros posible con nuestras palabras.

También como en la primera parte, lo irreverente, lo atrozmente absurdo, esa libertad que se toman los creadores de romper todas las reglas del mundo que conocemos y adentrarnos en un mundo sin reglas es un trabajo maravilloso en todo sentido. Lo más admirable es sentir cómo nos hacen sentir real lo irreal mediante una narrativa consistente, con enemigos enfermizos que recrean sus propios mundos. Es como caminar y recorrer el infierno de cada uno de ellos. El plasmado visual de todo esto es, a nivel creativo, amor puro. Un placer absoluto para aquellos que amamos el género del terror en todas sus formas.

Hablando en términos cinematográficos, el juego se divide claramente en dos partes. La primera parte es cuando nos vamos acomodando a STEM y la investigación sobre este enemigo. Es una parte donde tenemos que recorrer un sinfín de escenarios y estar atentos a casi todo. Se podría decir que reina el suspenso, con un ritmo parejo pero que no llega a explotar nunca. Hay encuentros llenos de tensión con algunos enemigos infernales, hasta que llegamos al “final boss”, al que eliminamos relativamente fácil una vez que entendemos la mecánica. 

La segunda parte viene después de este jefe, donde la tensión se apodera del juego constantemente. El terror explota, y todo se vuelve tan intenso y con una dinámica tan rápida que logran tensionar todos los músculos de nuestro cuerpo porque realmente nos pone en situaciones increíbles y, por demás, terribles. El juego cobra un ritmo vertiginoso, y la historia se vuelve mucho más personal, porque por primera vez en toda la saga, los enemigos tienen implicaciones puntuales para con nuestro personaje, y eso lo hace, como dije también párrafos antes, mucho más empático a nivel historia.

The Evil Within 2 es purista, tiene todos los detalles clásicos de los survival horror, y los regala con creces, como si supiese que es bueno en lo que hace y no tiene miedo de hacer alarde de ello. Es superior en todos los aspectos al primero, aunque obviamente no en el factor sorpresa, como suele pasar con estas cosas. Luego de un comienzo un poco lento por la debilidad narrativa alrededor de su protagonista, el juego se transforma y nos hace vivir una experiencia suprema en un mundo intrigantemente extraño, repleto de monstruos terroríficos y viscerales, que mantienen el corazón en la garganta gracias a una dinámica en ascenso y un gameplay excelente.
 



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