El forastero con todas las respuestas

#DeathOfTheOutsider

El forastero con todas las respuestas

Dishonored: Death of the Outsider dice ser el cierre a todos los juegos de la saga, uniendo historias, personajes y respondiendo todas las preguntas necesarias.

hace 1 mes
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  • Autor: Lucas Robledo
  • 28.09.2017
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Dishonored: Death of the Outsider no es un DLC. O bueno, en realidad casi. Es una expansión standalone del Dishonored 2, si me permiten. Y es raro, porque muy personalmente, me dio todo eso que el Dishonored 2 no hizo y yo estaba esperando. Es verdad que el juego, en algún punto, parece como una extensión del título anterior, porque reutiliza escenarios, personajes, locaciones… cuestiones gráficas. Pero como experiencia es algo completamente nuevo. La historia, su narrativa, la acción, el concepto de sigilo… en fin, ya vamos a ir analizando parte por parte.

Algo primordial en el juego es el cambio de ritmo, el cambio de enfoque. Ya no nos vamos a sentir más entre las altas clases de una ciudad apagada y casi impoluta. Ahora somos parte de un submundo oculto, en una cuidad apagada y casi impoluta pero que podemos explorar de otra forma. El aspecto visual del juego, que mezcla un estilo steampunk bastante marcado y esa cosa industrial y devastadora de la Londres ficticia de los relatos de Jack el Destripador, la vamos a poder sentir en cada movimiento que hagamos. Es como plasmar el pasado de una ciudad en las retinas de cada jugador.

Death of the Outsider es como un compacto y poderoso ejemplo de todo lo que nos hizo falta en Dishonored 2. Los poderes, las actualizaciones, todo lo que tenemos de entrada nos da una libertad aún más grande para poder encarar el juego a nuestro antojo. El Metal Gear Solid V tenía algo muy bien equilibrado, y era el concepto de poder pasar el juego usando el sigilo o la acción absoluta. Esta decisión acertada por parte de los diseñadores del juego también llega a este título, donde podemos jugar utilizando todos los recursos posibles para pasar desapercibidos por cada rincón o, como me gusta hacerlo a mí, agachar la cabeza como un toro e ir de frente a luchar contra todo lo que se mueva.

De la mano del párrafo anterior, es lo que vamos a tardar en completar el juego. La verdad es que no es un título demasiado largo, pero si lo necesario para que le destinemos un fin de semana de lluvia.  De todas formas, y como dije antes, todo esto depende del tipo de juego que nosotros vayamos a proponer. Si utilizamos el sigilo y la exploración, buscando siempre el ataque a escondidas, el recorrido invisible como si ninjas fuésemos, el juego se va a hacer considerablemente más largo. Pero si intentamos ser los héroes de todo el asunto e ir matando a todos en base al combate y la acción desmedida, seguramente todo se haga más rápido aunque nos va a traer más dolores de cabeza y posibilidades de morir en el intento. Aun así, debo decir que se siente que el juego está diseñado para jugarlo en modo sigilo y no es un juego de acción duro y puro para los que gustan de la adrenalina extrema.

Death of the Outsider maneja un verosímil menos supernatural que sus predecesores, y esto es algo que seguramente me cueste explicar. Los condimentos para ser sobrenatural están, y bien concisos. Me refiero a que todos se han acotado. Realmente solo tenemos tres habilidades que vamos a poder combinar con una docena de armas y gadgets, apuntando a que toda la acción sea mucho menos manipulables y mucho más real, en contraparte. Es como que en algún punto, la escasez de “magia” nos obliga a ir a buscar al enemigo casi cara a cara. Somos más un ser humano con algunos poderes sobrenaturales, que un ente sobrenatural con características humanas.

El único poder realmente destacable que vamos a encontrar en este nuevo título (porque seamos sinceros, es un NUEVO TITULO) es Semblance, que nos recuerda un poco al concepto que manejaba el querido Hitman. Esto de poder ser alguien más por unos segundos, y controlarlo a tu antojo, le da un toque táctico al juego más que interesante, porque si somos pensantes e inteligentes en su uso, podremos acceder a lugares o hablar con personas para obtener información que de otra forma no podríamos. De nuevo, todo se adecua al modo de juego de cada uno.

La acción en esta entrega es realmente intensa, generando momentos de tensión absoluta muy bien llevados por una narrativa impecable, que se construye sola y de forma concisa a medida que vamos avanzando. El poco tiempo que tenemos para hacer ciertas cosas es un limitante, por lo que el poder nombrado anteriormente (Semblance) queda solo como un adorno en ciertos momentos donde no podemos sacar el 100% del provecho que nos gustaría lograr. Si bien no es una idea original, muchas veces tuve ganas de que haya un juego de investigación donde Semblance sea la única arma que poseemos y la podamos usar libremente, pero obviamente, con sigilo. En el futuro, al mejor estilo Minority Report.

Muchas comparaciones se hicieron sobre el Dishonored y el Thief, aunque no estoy de acuerdo con ninguna. Obviamente hay un punto en común que sería el género del juego, pero el resto no tiene nada que ver. Acá hay una narrativa fuerte, que te mete de lleno en un contexto histórico, aunque ficticio, completamente coherente con lo que propone cada misión o cada objetivo que tenemos. No creo que en ese aspecto, la saga Dishonored pueda ser comparada con algún otro exponente, aunque si hacemos una comparación entre los integrantes de la saga, Death of the Outsider es el que más me gustó, por lejos.

Quizás algunos extrañen que en Dishonored 2 los lugares para recorrer, los edificios, todo en general se veía más grande, mas frondoso (no olvidemos que es el juego base y este una expansión), pero esto te permitía utilizar mejor los poderes y tener una libertad más extensa para hacer lo que teníamos que hacer. Por lo contrario, todos los espacios en esta expansión son más reducidos y nos obligan a ser más cuidadosos y concretos con lo que vamos a hacer. No nos deja dispersarnos demasiado, ni nos da mucho tiempo para actuar. Todo eso, en alguien que prefiere la acción sobre el sigilo, es un punto más que a favor. Es una de las cosas que marcan la diferencia cuando de mecánicas de juego hablamos, siempre pensando en el gameplay.

Personalmente, no creo que este sea el final de la saga. ¿Es un buen cierre? Por un lado sí, y por otro, no. La historia cierra, eso es verdad. Tenemos el desarrollo necesario de todos los personajes, y por más que queden algunas preguntas en el tintero, todo tiene sentido y narrativamente es un final sólido. El problema, entonces, es que uno no termina nunca de creer que es el final, por la falta de fuerza del mismo. ¿Realmente van a terminar acá todo eso? Hay demasiadas cosas para explotar que no han sido explotadas y que sin ser un genio de los videojuegos, sabemos que son material intenso y necesario para otra entrega. ¿Otro DLC? ¿Una tercera parte? La verdad, es difícil de decir, pero lo único que espero es que si es así, sigan con esta misma impronta de ir mejorando sus entregas a medida que sacan un nuevo material porque nosotros, los que amamos jugar, estamos más que agradecidos.



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