Amigos son los amigos

#FinalFantasyXV

Amigos son los amigos

Siete años tardamos en tener un nuevo juego de la línea principal, y la espera definitivamente valió la pena. Porque aunque se note a plena vista que lleva en la manga los problemas durante su desarrollo, la suma de sus partes hace a Final Fantasy XV una increíble aventura que revitaliza una de las series más antiguas y queridas de nuestra industria.

hace 3 meses
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  • Autor: Tomás García
  • 09.12.2016
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Final Fantasy XV no tuvo un desarrollo ideal. Está bien documentado que Square Enix comenzó a trabajar en 2006 en el spin-off para PlayStation 3, Final Fantasy Versus XIII. Después de seis años de desarrollo, tomaron la decisión de transformar el juego a uno principal de la serie, y hoy vemos que esos cuatro años extra de trabajo rindieron sus frutos, porque este es uno de los mejores Final Fantasy que hemos jugado en mucho tiempo.
 
Mientras que históricamente la serie estuvo muy ligada al aspecto narrativo de los juegos, en este no es una prioridad como en el pasado. Y aunque en ciertos aspectos esto le juega en contra, en otros le da alas para alcanzar lugares que la serie no alcanza hace más de una década. La historia de Final Fantasy XV no es memorable. Es más, ni siquiera es totalmente entendible (con suerte el futuro parche lo corrige) pero sí nos quedamos con una serie de personajes entrañables y una amistad de acero que lleva toda la aventura adelante hacia buen puerto.

 
Cuando empezamos la historia, se nos deja en claro que nuestro protagonista, Noctis, Heredero al Trono de Lucis debe viajar con sus tres amigos/guardaespaldas a Tenebrae para contraer matrimonio con Lunafreya, Princesa de ese reino. Comenzamos el viaje a bordo de nuestro auto real, Regalia, y dejamos a nuestro padre, el Rey Regis Lucis Caelum CXII, preparándose para el gran banquete para el Rey de Tenebrae, con el que piensan firmar un tratado que asegure la paz y prosperidad entre ambos reinos.
 
La razón, es que Lucis es el único reino que tiene en su poder un Cristal, embebido con poderosas fuerzas capaz de controlar fenómenos naturales, y por eso se ha aislado cada vez más con el resto del mundo. Pero lo peor imaginable ocurre cuando Noctis y sus acompañantes están por abordar un barco hacia Tenebrae, el Reino fue tomado por sorpresa por sus visitantes, ¡y el Rey fue asesinado!
 
 

De esta forma los cuatro intrépidos amigos son lanzados a un sinfín de aventuras entre misiones principales, las cuales están armadas con el gigante nivel de detalle que estamos acostumbrados en la serie, y las secundarios, que son bastante genéricas y repetitivas, pero gracias al combate y al agradable feeling general de todo el juego, pueden ser disfrutables.
 
Ahora bien, el combate es uno de los lugares donde más se sale del clásico libreto de la serie. Y le salió más que bien. Pero hay que darle mucho crédito también por la reinterpretación del mundo abierto clásico que realizaron. El mundo de Eos es explorable en cierta medida, pero la zona que tenemos es muy grande, se vuelve más grande a medida que avanza la historia y es completamente explorable cómo gustemos. Más allá de algunas limitaciones conectadas a la trama. Pero lo interesante, es que el método de viaje es el más clásico de todos, con el auto. 
 
 
Todo el juego se centra alrededor de la temática de un viaje entre amigos, y lo representaron una forma tremendamente fiel, con el inigualable estilo de Final Fantasy. El auto real, Regalia puede ser manejado de forma manual (aunque es un chiste, porque es casi imposible desviarlo) o automáticamente por uno de los personajes. Entre los magníficos paisajes, clima aleatorio, música clásica de la serie desbloqueable, y las animaciones y diálogos de los personajes durante el viaje, la esencia de un viaje pasa a través del juego de una forma muy clara y divertida.
 
El mundo es demasiado grande para ser explorado a pie, por eso usamos el auto como una forma fácil y muy agradable de ir entre un punto a otro. Y en cualquier momento podemos detenernos, bajar y explorar la zona, con bastantes secretos para encontrar, además de materiales, enemigos que cazar e items. Y también podemos encontrar muchos lugares donde parar, como restaurantes, hoteles, campings y tiendas de todo tipo. Todos estos complementos fortifican la mecánica de exploración, siendo uno de sus aspectos más fuertes.
 

 
Y aunque se nota en ciertos aspectos que el juego no está del todo pulido, y hay el ocasional bug o problema técnico, como problemas de framerate cuando la pantalla de se llena de enemigos, cosa que en el combate pasa frecuentemente, también hay fantásticos detalles. Detalles que solo pueden ser el resultado de un labor de amor. Como por ejemplo, que cada personaje tiene su especialidad. Por ejemplo, Ignis es el cocinero del grupo, y no solo puede cocinar platos en el camping que mejoran ciertas características de forma temporal, sino que también puede aprender nuevas recetas durante el viaje. Y aún mejor, es el pasatiempo de Prompto, que saca el fotos durante el juego, las cuales después podemos ver. Algunas están diseñadas para ser sacadas, pero la gran mayoría pasan de forma aleatoria, y en muchos casos son geniales.
 
Como hemos mencionado, uno de los aspectos que demuestra que este título no comenzó siendo un Final Fantasy principal es el combate, que por primera vez en la historia se aleja del sistema por turnos (o activo como lo llamaban) en favor de uno sin pausas y mucho más dinámico. Sin dudas es un buen sistema de combate y aunque carece de pausas (es posible pausar la acción en Modo Espera, pero no es muy útil) tiene suficiente táctica como para no terminar siendo un simple button-mashing. Además, está repleto de animaciones divertidas y ataques especiales. Lo que sí, no tiene mucho de invocaciones, que siempre ha sido un punto relevante en la serie.
 
 
Aunque un poco caótico, el combate rápidamente se vuelve divertido mientras variamos entre diferentes tipos de ataques y defensa, simplemente manteniendo presionado el botón adecuado, y la posibilidad de teletransportarnos entre ciertos puntos y cualquier enemigo, le agregan un poco de respiro para pensar el próximo ataque entre tanto caos.
 
Final Fantasy XV es una extraña bestia, hecha con amor. Se nota hasta en sus imperfecciones. Pero lo importante es que mantiene el certificado de calidad que la serie ha defendido durante décadas, y no tiene miedo de probar cosas nuevas aunque sea en detrimento de otras, con una historia subdesarrollada y algunos problemas técnicos. Aún así, es un viaje memorable, que nadie debería perderse.
 

LO BUENO

  • Interesante sistema de combate
  • Excelentes mecánicas de exploración
  • La atmósfera de un viaje en el camino entre amigos
  • El auto real, Regalia
  • Prompto es un excelente fotógrafo
  • Todos los fantásticos detalles

LO MALO

  • Algunos problemas técnicos
  • La historia tiene algunos huecos. Se solucionarán con un parche
  • Misiones secundarias genéricas
  • El combate puede llegar a ser demasiado caótico
  • Los opción de control manual del auto es un chiste



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